Abr 3 - 2012
Manejar en carretera es un acto de fé; confiar en que al que viene de frente no le dará por sobrepasarse en la curva por la que yo me encuentro transitando es entregarse de lleno en las manos del otro, mi buen andar dependerá de su sentido, amplio o estrecho, de la prudencia. Si tan sólo más matrimonios y noviazgos aplicaran mejor las básicas normas del tránsito la opinión pública pensaría diferente...
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